|
Cuando
empezaba, para aprender fotografía de forma seria me apunté
a un taller en Artépolis con la mala suerte que cerró justo
cuando ya habíamos terminado la parte teórica más
aburrida y nos tocaban las practicas en estudio y con modelos.
Me busqué
entonces la vida como pude. Me hice una ficha en fotopunto
y a través de ella contacté con Carlos. Me parecía
exótico y dificil fotografiar a alguien de color. En su ficha ponía
además que medía casi 2 metros. Ya os podéis imaginar
las bromas de los amigos cuando decía que había quedado
con un negro de 2 metros... (las he oido de todo tipo, sí)
Carlos resultó
ser un chico majísimo, que además ya tenía algo de
experiencia en esto de posar y venía muy preparado con kilos de
ropa. Y era muy muy fotogénico. Realizada en algo menos de tres
horas fue una de las sesiones más fructíferas que he tenido.
Curiosamente la que
creo que es la mejor foto de todas, el retrato frontal en primer plano,
me la pidió el propio Carlos. Necesitaba una de frente y de perfil
con fondo blanco (¿para alguna ficha de algo?), pero como yo no
tengo estudio ni flashes difusores lo que hice fue ponerle en zona de
sombra, calibrar la cámara para que él saliese correctamente
expuesto y de esa forma el cielo de fondo se quemaría, quedando
completamente blanco.
|